Y tras la huelga de guionistas, volvemos a la programación habitual.
Y vuelvo con dos propuestas para que los partidos políticos puedan recoger y puedan valorar, por si creen conveniente aplicarlas durante esta nueva legislación que empezará en breve.
Para la primera seria necesaria una reforma constitucional, mientras la segunda seria un nuevo sistema de educación al que he dado a llamar Proyecto Bastilla.
La propuesta primera seria un proyecto para unificar España, para que todos, catalanes, vascos, andaluces, gallegos y austrohúngaros vivieran en paz y en tranquilidad y sabiendo que España es Una. No muy grande, que Argentina lo es más o Francia, pero si nos comparamos con Andorra si que es grande. Ni única, que hay más gente d´afuera que d´adentro. Pero si Una, desapareciendo el termino “rompe´spaña”.
La cosa seria coger a las Comunidades Autónomas todas y prohibirles himnos y banderas. A cambio, el Estado eliminaría el propio himno y bandera, creándose únicamente un logotipo comercial que englobara a todos.
Cada comunidad tendría un estatuto igual a las otras comunidades, modificándose únicamente los temas económicos, según las necesidades estadísticas de cada comunidad y asuntos que solo se dieran en dicha comunidad y no en otra y que solo a ella competiese. A su vez, cada mejora en los estatutos seria una mejora aplicable a toda otra comunidad que pudiera beneficiarse de ella.
El gobierno de cada comunidad se encargaría de administrar los recursos propios de cada comunidad, delegando en sus ayuntamientos y seria responsable de infraestructuras varias, sanidad e impuestos, pagando una cuota fija al Estado según datos estadísticos de cada comunidad.
El Estado se encargaría de ser un ente regulador y registrador, promoviendo leyes y administrando recursos para mejoras para el pueblo.
De esta forma, dado que toda región recibiría la misma parte en proporción no existirían motivos para que hubieran trifulcas entre diferentes regiones por los estatutos o por lo recibido o dado. Las ayudas al ciudadano, económicas o de viviendas o de cualquiera otra índole serian administradas por ley y directamente por la entidad reguladora Estatal, nunca por el gobierno de la comunidad ni ayuntamiento, evitando retrasos electoralistas en dichas ayudas, como ocurre ahora, por ejemplo, en las ayudas para las viviendas de alquiler gestionadas por el ayuntamiento de Madrid.
Dado que en España existen varias lenguas oficiales, desde que el niño entra en la escuela será obligado el estudio de todas las lenguas, bien siendo la Comunidad la que regulara cuantas horas de estudio se dedicarían a cada lengua, siendo la prioritaria la lengua de la Comunidad y un mínimo de dos cursos el resto de lenguas. Tema aparte seria lengua extranjera.
La figura del Rey continuaría existiendo, siendo esta el único símbolo de España a parte del logotipo comercial estatal. La figura del Rey tendría dos únicos objetivos: Visitas diplomáticas sin carácter político a países extranjeros, para evitar carga de trabajo al Presidente del gobierno y ser Jefe de todos los ejércitos, ya que entendemos que no podemos dejar el mando de un ejercito a un tipo electo por 4 años que cuando aprenda un mínimo de estrategia militar será reemplazado.
Por otro lado, la reforma educativa Bastilla consistiría en una educación igual al 100% para todos los jóvenes, los cuales dedicarían las mismas horas lectivas a todas las clases (excepto idiomas de España) con los mismos libros y el mismo programa. Los libros serian gratuitos y pasarían de alumno a alumno, de año a año salvo reforma o actualización, solo pagándose en el caso de que el alumno deteriorase el libro. El libro se pagaría a un coste del 400% sobre su valor de impresión, además de castigo al alumno según el deteriore del libro.
Los colegios serian todos internos a partir de los 12 años hasta los 18, excepto repetidores, que continuarían hasta conseguir el titulo o solicitando los padres la libertad del alumno mediante formulario enviado a la Entidad Estatal Reguladora. Únicamente tendrían permiso para salir 14 días en festividad Navideña y 30 en Estío. Siendo el resto de periodo vacacional dentro del recinto escolar bien realizando excursiones, talleres, estudios de recuperación o cualquiera otra clase de ocio previa autorización del Claustro del Centro o, si fuere necesario permiso especial, del Ayuntamiento.
Se garantizaría la educación publica gratuita, con domicilio para el infante y para padres en fin de semana gratuito y comidas gratuitas. La escuela privada desaparecería, dado que no cabria que existiera otro programa de estudios y solo se podrían cursar estudios de pago o bien para estudios que no tuvieran una titulación oficial o bien para estudios universitarios.
Si bien la familia necesitara la ayuda del alumno para trabajar en comercio familiar se concedería permiso extraordinario (previa autorización y siempre bajo causa justificada que seria inspeccionada bajo aviso de multa) a partir de los 16 para viernes tarde y fines de semana. En esta modalidad no se permitiría bajo ningún concepto la visita extraordinaria del padre o tutor al alumno en el centro.
Esto llevaría a que todo alumno tendría una educación igual, con iguales conocimientos y una preparación optima tanto para adentrarse en el mundo laboral como para iniciar estudios universitarios sin sufrir ninguna dificultad por el nivel.
Si no sale el proyecto Bastilla como proyecto de ley, estudiaré para maestro y lo propondré ante el jurado opositor, a ver si…