Tirarse la tarde viendo L´Escurçó Negre 4, el especial de navidad, el especial de caballeria y el cortometraje no es bueno.
Pero despues de una siesta de dos horas no me apetecia hacer nada. Siesta. Yo. Si.
Nunca hago, ¡me niego! Pero a veces estoy tan cansado que me quedo dormido y bien, luego cuando despierto (de despertar) ya no me apetece hacer nada.
Bueno, si, pero no podia. La semana que viene, sin falta…. Espero. Jo.
Y es que en los momentos en que no apetece hacer nada (aunque tengo un montón de cosas que hacer! Mira la cesta con la ropa para planchar como me mira con cara de pena) y no me apetece llamar a nadie (bueno, a ti sí, pero no lo hago) me pongo a ver series. Es el vicio de nuestra generación.
Antes tenias que esperar a ver las series por televisión y sobretodo estar el dia concreto a la hora concreta en casa y sin que nadie estuviera viendo otra cosa. Hoy en dia gracias a las tecnologias nuevas y gracias a las fabulosas ediciones en DVD que editan puedes ver tus series favoritas como y cuando quieras.
Asi puedes proponerle a tu amiga ir a su casa a la una de la mañana porque acabas de conseguir tal episodio de tal serie. O puedes decirle a tu otra amiga que quieres hacer un maratón de tal otra. O decirle a tu amigo de que te espere para ver el episodio tal que quieres verlo con él.
¿El problema de las series? Que enganchan y son muchas horas de visionado. Y si acaba el episodio con un final “plof” o un continuará tienes que esperar hasta conseguir el siguiente episodio. Por eso es recomendable tener varios y verlos seguidos. Pero la espera es dificil y cuesta.
En fin, todo esto es para decir que es viernes noche, estoy medio dormido, hablando de mujeres con Efe y viendo series de Rowan Atkinson. Mola. ¿Donde está el flan con nata cuando más lo necesito?
Y un dibu de Maese Koopa (con textos y silencios mios) para ilustrar la emoción e ilusión de la descarga de series…