Archive for the 'Mira que hago' Category

La dama.

Posted in Cosas que contar, Mira que hago on May 15th, 2009

Érase una vez que se era en un lugar muy lejano más hermoso de lo que puedas imaginar, en un mundo tan gris y zafio que la persona más amable eran tan malvada como aquella de corazón más puro y maléfico, había una pequeña aldea.

Allí no vivía nadie importante. Ninguna hazaña importante se produjo ni se gestó y nadie pasó a la historia por nada que merezca reseñarse.
Pero como en la vida de toda persona humilde y apocada siempre hay un momento que, aunque no sea extraordinario para muchos ni merezca siquiera una nota a pie del libro más malo del mundo, le llena a uno el corazón y le llena de ilusión durante un tiempo y lo cuenta orgulloso a sus nietos, porque no le pasó a otra persona ni sucedió de otro modo. Le sucedió a él.

Se que no os sorprenderá. Y que seguramente nadie, absolutamente nadie, lo aprecie. “Es algo común”. O pensareis “no veo el qué”, pero debéis pensar que era otra época y otro momento. No había televisión. No había cine. No había periódicos. Solo existía el boca a boca y las historias llegaban distorsionadas. Por allí no pasaban marqueses ni duques ni condes ni mucho menos el rey, salvo que pasaran de incógnito, que en tal caso, al no existir fotos ni nadie haber estado en una ciudad de verdad, no lo podrían saber.

El caso es que él solo tenia una mula. Tenia más cosas, desde luego. Una casa, un terrenito que daba patatas y tomates. Un cerdo y gallinas ponedoras. Aún así, en realidad, todo era de su señor suegro, menos la mula.

Un día iba montado sobre la mula bajando al pueblo para comprar un cubo y ver a su madre, donde pasaría la noche, cuando de pronto se le cruzó un zorro tan cerca, tan cerca, que la mula se asustó y lo tiró al suelo. Al caer se rompió un brazo y se torció el tobillo, con lo que no se pudo levantar. El pueblo estaba muy cerca, pero el camino era segundario y nadie pasaba por allí.

Al principio le dolía tanto y tanto que no podía aguantar el dolor y se desmayó, luego al despertar el cuerpo lo tenia tan frío y entumecido que ya no le dolía, pero tampoco se podía mover.

Y entonces pasó. Era la noche más hermosa que uno pueda imaginar. La vida, los animales, incluso las plantas parecían cantar. Las estrellas brillaban y el río susurraba solo para él. Y aquella doncella le miró y le sonrió. Brillaba. No había luz, pero por lo más sagrado, brillaba. No le tocó, no le dijo una palabra pero empezó a notar que se desentumecía y ya no le dolía nada, ni siquiera el brazo que seguía roto.

Se agachó y le metió un anillo en la boca y comenzó a desnudarle. Le untó el cuerpo de una suave crema y le colocó el hueso del brazo en su sitio, sin dolor. Y después le vendó y le volvió a colocar la ropa. Por último le quito el anillo y el dolor volvió, pero suave. El pie no le dolía, solo el brazo, pero era soportable. Ella se agachó sobre él y le besó y posteriormente le quitó la bolsa del dinero y se llevó la mula.

Cuando volvió a casa ya salía el sol. Estaba tiritando y mojado por la escarcha, con fiebre.
Les contó la historia a sus suegros y a su esposa, los cuales no la creyeron por absurda. “Al caer, los bandidos te robaron, idiota. Y todo el resto de la historia es culpa de la fiebre”.
Pero él sabia que tenia razón. Un bandido no le habría curado, habría dejado que se muriera. ¿Quizá un ángel? ¿Un espíritu del campo?
Nunca lo sabría, solo sabia que esa noche le había salvado la vida y que no le robó, tan solo cobró sus servicios por curarle.

Nunca más la vio y nadie la conocía en el pueblo. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que fue producto de la fiebre.

Pero él sabia que aunque no fue algo extraordinario para muchos ni merecía siquiera una nota a pie del libro más malo del mundo, le llenaba el corazón y le llenaba de ilusión durante un tiempo y lo contaba orgulloso a sus nietos, porque no le pasó a otra persona ni sucedió de otro modo. Le sucedió a él.

Ay, Enrique…

Posted in Cosas que contar, Mira que hago on September 9th, 2008

 

Voy a escribir un libro.

Se titulará “Entre dos tierras estoy y no queda aire que respirar“. 

Será un libro en elp que el protagonista, que se llamará Flamingo, iniciará un viaje a ninguna parte y aunque es pequeño, descubrirá que es el tiempo de las cerezas y junto a su banda de musica, los Radical Sonora, montará un Pequeño Cabaret Ambulante.

Flamingo, conocerá a una chica y le dirá cosas bonitas, como “Cariño”, “Mi vida” o “Criatura de Rubi” y grandes preguntas como “¿Que puedo hacer sin tu rigor?. Ya saben, lo tipico.

 Cariñosamente él la llamará “Lady Blue“, por el color de sus ojos y entonces ella le dirá “Sacame de aqui” y él le dirá un gracioso “Si ya estoy enganchado a ti” y aprovechando que son las Fiestas de San Cosme y San Damián se iran de la Ciudad De Bajas Pasiones, que es el pueblo donde estarian y como si se tratara de hermosos y malditos se irán a un mundo feliz.

Pero como en todo, en su viaje de mayor a Infinito, el extranjero, es decir, nuestro protagonista conocerá a otra chica, Alicia,  y como en un Big-Bang empezará a… dudar?quizás, pero volverá con Salomé (que es el nombre de Lady Blue) y le dirá un sentido “Solo si me perdonas“, que será un capitulo muy bonito, aunque ya sea demasiado tarde para la confesión.  De todos modos continuarán el viaje, con el viento a favor, y a veces a caballo, ya que Flamingo es un buen jinete.

Y aunque a Flamingo le cueste olvidar a la puta desagradecida de Alicia en algunos momentos, y sean dias extraños a causa de los secretos y mentiras entiende que aunque no fue bueno, fue lo mejor. Ya sabes, la pena o la nada.

Al final del libro, todo se va a la mierda. Es un drama y pierde a sus musicos en un episodio titulado “Adios, Compañeros adios“, y la chica le dejará, cansada de que piense siempre en Alicia y con un triste “no me llames cariño” ella le dejará en el puerto, en su ultimo viaje a otro continente. Esa será la última vez que vea a la chica triste que le hacia reir antes de que el barco se hunda y de los restos del  naufragio un navio le rescate y allí en alta mar sea cuando se planteé su futuro y lo que le queda por vivir.

Cambiando de tercio, en el nuevo disco de Bunbury, este fusila sin piedad varios versos del poeta Pedro Casariego. Concretamente de una de sus obras más famosas: Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás.

Bunbury no se digna a citar en ningún momento a Casariego en su web ni en el libreto del disco. Esto, aunque grave es habitual. A mi lo que me jode es que el señor Bunbury haga estas declaraciones al Periodico de Aragón cuando se comenta el tema: “No es ni plagio ni nada. Es lo que hacemos los escritores en todos los ámbitos: recoger frases de la calle, de los periódicos, de los bares y, por supuesto, de los poetas. La acusación es una chorrada. Y si no que le pregunten a Dylan. ¡No me jodas! Que no sean superficiales. En la misma canción hay una frase que está sacada de un titular de la sección de Economía de un periódico, y nadie se ha dado cuenta“.

Bien, si este es el respeto que tiene Bunbury a la propiedad intelectual ajena yo escupo en sus letras o, al menos, me apropio indebidamente de ellas.

El Soulman

Posted in Mira que hago on July 26th, 2006

Erase un hombre vestido de negro, con gafas negras y botas negras con un sentido de la justicia poco etico, pero que estaria dispuesto a cualquier cosa para destruir la injusticia. Lo que fuera.

Erase una chica totalmente opuesta al chico de negro. Donde uno era timido, la otra abierta, donde uno tenia una parte oscura, la otra solo veia luz, donde uno veia violencia en las cosas, la otra veia teleseries.

Erase un amigo mutuo que tenia las claves para destruirlos a los dos. A uno por el placer de destruir todo lo que podria llegar a representar. A la otra por ser el punto debil del primero. El mejor amigo de ambos. El peor enemigo aunque aún no lo supieran.

Erase el primero, que no siempre vestia de negro, que era un chico de barrio timido y reservado, de ojos bonitos y ropas alegres.

Es una historia de como el chico pierde a la chica. Es una historia de como el amigo destruye al chico. Es una historia de como se puede tocar fondo y no poder levantarte de nuevo. Es una historia en la que estalla una autentica guerra y quizá no puedan ganar los buenos.

———

Si consigo montar bien todos los pedacitos, El Soulman tendrá por fin un pasado, un presente y una historia tragica de las que me gustan a mi… ¿Final feliz o no? Tengo tres finales para la historia, aún no lo se…

 PD: Rauuuuuuuuuuuuul!!!! 

Esto es solo un tributo

Posted in Mira que hago on July 11th, 2006

A veces uno se aburre y decide desenterrar sus bartulos y tal…

No es lo que pensais. Antes de opinar o decir “esto ya lo he visto” vedlo.
Luego ya me enviareis las amenazas de muerte por la tortura.

http://www.youtube.com/watch?v=jvBP1rVT9RY